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jueves, 16 de enero de 2014

ENTR # 7 LA MISIÓN DE ALLAN KARDEC—por prof. J. Herculano Pires

“La misión científica de Allan Kardec” es el título de un trabajo de autoría del Prof. J. Herculano Pires (1914 – 1979), incluido en las páginas finales del libro “Vida y obra de Allan Kardec”, de la Editora Cultural Espírita – EDICEL.  
Espiritismo
              Una nueva era para la humanidad

Inicialmente, el notable pensador espírita traza una línea divisoria entre la revelación Espiritual,  que vino a través del Espíritu de Verdad, y la Ciencia Espírita, revelación humana que fue obra de Kardec. El propio codificador del Espiritismo proclamó esta distinción y se entregó en cuerpo y alma al trabajo científico, “sacrificial y único en la elaboración de la Ciencia Admirable que Descartes percibió con anticipación en sus famosos sueños premonitorios”, de acuerdo con J. Herculano Pires.

jueves, 2 de enero de 2014

entr # 6 EN LA HORA DEL SUEÑO. (JUANA DE ÁNGELIS)

El reposo mediante el sueño, es indispensable al equilibrio psicofísico de los seres, especialmente del hombre. El sueño representa una gran contribución a la salud, a la armonía emocional, a la lucidez mental, a la acción en las diversas empresas de la existencia humana. En cuanto se procesa el entorpecimiento de determinadas células corticales, responsables por el sueño, se liberan los clichés del inconsciente, que se transforma en catarsis valiosa para la manutención del paisaje mental equilibrado.
Sobrecargado por las emociones refrenadas, por las reminiscencias dolorosas, por las frustraciones, presiones, ansiedades, que se transforman en conflictos y complejos variados, el inconsciente se revela en los estados oníricos, que dan origen a los sueños, de innegable valor a los psicoanalistas para el estudio del comportamiento y de la personalidad. El sueño natural es de relevante significado para la vida y su preservación, durante la existencia corporal en la cual el espíritu procesa su evolución.
Con cierta justeza algunos estudiosos de la psiquis afirman que “dormir es una forma de morir.”

sábado, 7 de diciembre de 2013

5. La Ley Divina o natural.


EL FUNDAMENTO Y LA BASE FILOSÓFICA DE NUESTRA SUBLIME DOCTRINA ESPIRITA ESTA CONTENIDA EN:
“EL LIBRO DE LOS ESPIRITUS” abril 18 del 1857,
 (Hippolyte León Denizard Rivail, después de estar convencido de que los fenómenos eran producidos por los espíritus, éstos le revelaron la misión que debía cumplir en la tierra, como CODIFICADOR y  PROPAGADOR de la doctrina espírita.
Le recomendaron emplear el seudónimo de ALLAN KARDEC, nombre que había llevado en una vida  anterior como sacerdote Druida. La obra escrita por kardec y con la cual sentó las bases del espiritismo), EL MENCIONADO LIBRO ESTA ELABORADO POR PREGUNTAS  HECHAS POR ALLAN KARDEC….Y RESPUESTAS QUE DIERON LOS ESPIRITUS SUPERIORES CON LA AYUDA DE LOS MEDIUMS, (RECORDAR INICIOS DE LA DOCTRINA)….
Descargas: biblioteca: http://www.espiritismo.es
La Ley Divina o natural.
La ley natural es la ley de Dios, es la única verdadera para la dicha
Del hombre. Le indica lo que debe hacer o dejar de hacer y él es infeliz cuando de ella se aparta.
La ley natural es eterna e inmutable como el mismo Dios. Todos pueden conocerla; pero no todos la comprenden. Los que mejor la comprenden  son los hombres de bien y los que quieren buscarla. Todos, no obstante, la conocerán un día, porque es preciso que se Realice el progreso.

viernes, 6 de diciembre de 2013

3. Revelación espirita.


La primera revelación estuvo personificada por Moisés. La segunda por Cristo. La tercera, por nadie en especial. Las dos primeras son individuales, la tercera es colectiva, y ésta es una característica esencial de gran importancia. Es colectiva porque no se hizo a nadie en particular, no hay un profeta exclusivo. La revelación fue hecha simultáneamente en infinidad de lugares, a millones de personas de diferentes edades y posición social, sin excluir al humilde ni al poderoso y conforme con la profecía del autor de los Hechos de los Apóstoles, 2:17:
Y en los postreros días, dice Dios,
Derramaré de mi espíritu sobre toda carne,
Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán,
Vuestros jóvenes verán visiones,
Y vuestros ancianos soñarán sueños.